Situada frente al mar, varada en la arena, sintiendo las leves caricias de las olas en su popa, se encontraba la solitaria barca. En invierno se sentía muy sola pues nadie tenía interés en utilizarla. El tiempo es frío, las mareas fuertes. Nadie se interesa en internarse en el frío y gris mar cuando el clima no ayuda. Después de la primavera, los pescadores comienzan a emplearla para acercarse a las bateas o a sus pequeños pesqueros. Los pájaros comienzan a juguetear alrededor y llenar el cielo de sus alas, plumas y agudos graznidos. Incluso algunos se posan en su interior para mantener sus ruidosos escarceos amorosos. Y en verano, los submarinistas se alejan de la costa remando para una vez llegado al punto exacto, introducirse en las cristalinas aguas para ver los corales y jugar con los peces. Llegado el otoño…¿cuantas parejas se alejan con ella mar adentro buscando la intimidad escuchando solo las leves olitas golpear su casco?. Es cuando el nervioso chico se arrodilla y le pide la mano a la sorprendida joven. La continua sorpresa es saber si le dará el “si” o el “no”. Sin embargo en invierno, nadie se acuerda de ella. Su melancolía le hace pensar en mejores momentos mientras de vez en cuando pasa junto a ella algún paseante. A pesar de todo, la solitaria barca sueña con volver a surcar esas aguas muy despacio, recibiendo los leves golpes de las olas el viento en su orgullosa proa.....y llega...llega ese momento.. Por ti...porque deseo que seas feliz..muy feliz..en tu nueva navegacion ... ...te estaremos esperado |